Claro que ordenarse en filos tiene anfibología, convulsión y cariz liminar. Ya, mínimo, para que sea vea esa particularidad anfibológica, convulsa y liminar del vocablo filo, un filo es al menos una terna semántica: muchos filos se engarzan en un vórtice, lados de polígonos, verbigracia; muchos filos se engarzan en una rama y la rama en un tronco, filos de ordenación filogenética; un algo prefijado con filo es un algo amado que gusta y se aprecia o se quiere. Por ejemplo, tres filos se engarzan en cada uno de los vértices de un cubo; los filos mamífero, saurio y ave se engarzan en el reino animalia. Filosofía, al paso de las civilizaciones, representa profesar un cierto amor por la sabiduría. Sabio y sabor, etimológicamente, emparentan en la capacidad de alguien discerniendo un sabor para apreciarlo. Asociativamente se nos abre un infinito para encadenar asociaciones… ¿verdad?

Así, siempre flotando con arte sobre lo escatológico, allí donde lo ecuménico, lo global, lo trascendente es, se hace y está, vórtices infinitos sobre el manto de realidad noosférica y biosférica, allí, los alephs se forman entre los pliegues de la manta de inteligencia y de vida orgánica. Y es allí, en uno de sus puntos, el punto vórtice donde me siento a escribir. Se origina esta escritura en unívoco punto detenido en un vórtice por un lustro y se multivoca, se convulsa, hacia ti, esposa y madre que nunca acompañé e hijo, lector.

Como todo el mundo sabe, holones dentro de holones, el carnívoro se come al herbívoro y el herbívoro se viene comiendo la flora donde coexisten los insectos, los hongos y las bacterias. Los quasars y los quantums son el día y la noche de nuestras dimensiones; lo pequeño y lo grande, a un tiempo y a un espacio. Pues habitamos un mundo meso, por lo común inscritos en nuestra etnia, y lo hacemos, particularmente, desde la Mesopotamia prehistórica, un mundo intermedio entre lo macro y lo micro. Los bosones y femiones, de igual modo, son espacio y tiempo de una misma materia. La espina dorsal (a la que, por cierto, los científicos atribuyen materia gris como la que ocupa parte de la cavidad craneal homínida; es pues, según la ciencia, factible cierta presencia de la mente o parte de la mente o una mente paralela a la mente que se origina dentro del cráneo y por lo común llamada mente egoica.) sostiene un calambre de electricidad quizás semejante a una serpiente en la que pueden distinguirse siete fulcros o núcleos equidistantes de cabo a rabo. ¿Qué pasaría si los juicios y la razón de un pensamiento finito y que podríamos describir como una actividad cerebral sapiens que performan los homínidos alojados en Gaia, qué pasaría si tuviese parangón en un yo emergido de la materia gris dispersa en la espina hoy silenciado igual como en lo público un reino de Dios monoteísta es capaz de silenciar la barbarie exotérica a la comunidad? Ese doble. Esa bipolaridad. Estas tramas conspiranoicas.

Alerta, alerta, alerta, subraya un poeta en Nueva York atravesando un puente. Matiz de la trama real, la de la vida, sobre las demás que son sueños. Y si una es la verdadera y las demás son ilusiones o teatro, ¿cuál es la verdadera? In code mode: Número de Identificación Fiscal -> 99999999 L; hora U.T.C. +1 23:58:15

Anuncios